Danone quiere recuperar el antiguo Hotel Villavicencio

Villavicencio es una de las aguas más importantes de la Argentina. No sólo por el nivel de ventas, sino por tradición y por todo lo que implica para la economía de una de las provincias más bonitas del país. El hotel de la compañía es uno de los lugares turísticos por excelencia, aunque lleva décadas en ruinas y lo recorren historias de fantasmas y resurrección.

El hotel Villavicencio se encuentra en la provincia argentina de Mendoza y es uno de los lugares más visitados por turistas. Lejos de su antiguo esplendor, el otrora hotel disfruta del amor de los lugareños y de la asombrosa mirada de los extranjeros. Fue construido en 1940 y funcionó desde entonces como un centro termal. Lleva 32 años cerrado pero mantiene su belleza original.

Han pasado cuatro años y ocho meses desde que Aguas Danone y la cadena de hoteles Costa Galana, presentaran un proyecto vanguardista que en 24 meses lo dejaría remodelado y en condiciones de abrir. Todo quedó en la nada; hasta ahora, ya que la empresa anunció un nuevo contrato para invertir u$s 6,6 millones.

Tanto Danone, como los propietarios del predio y la empresa concesionaria esperan convertir al hotel Villavicencio en un 5 estrellas de montaña, con los servicios de lujo propios de la categoría. Los mendocinos son escépticos; el proyecto anterior se anunció con bombos y platillos en junio de 2006. En aquel entonces, los coletazos de la crisis internacional habría espantado a los inversores.

Danone desea un diseño al estilo del que Evian le imprime a su hotel-spa, en Francia. Cualquiera sea la propuesta, se deberá preservar el histórico cuerpo principal del establecimiento, una condición sine qua non; recordemos que es un bien patrimonial.

La reapertura del hotel no nos interesa como unidad de facturación, sino para agregar valor a la reserva natural y a la fuente de agua mineral Villavicencio, que está considerada entre las de mejor calidad del mundo, aseguran desde Danone.