A partir de ahora, agua del grifo

Eso es lo que sacamos de la noticia que hemos visto en algunos periódicos y es que el Gobierno Británico ha decidido que, en las reuniones de sus ministerios, ya sólo van a beber «agua del grifo» a fin de evitar la gran proliferación de botellas (y el coste que las mismas suponen).

De hecho, se estima que esta medida reducirá unas 250.000 botellas al año, es decir, que se consumirán menos botellas lo que no se sabe es si ese pequeño-gran número repercutirá en el bolsillo de aquellos que sí quieran seguir comprando el agua mineral.

Pero no sólo esto sino que varios chefs y restaurantes ya nos dan la opción de darnos agua del grifo frente al agua mineral con o sin gas (no sé si la cobrarían o no, para eso habría que ir allí).

Es cierto que producir agua mineral envasada conlleva una serie de gastos a veces excesivos y que son nocivos para el medioambiente, pero quizás la medida de beber agua del grifo también sea extrema… Tengamos en cuenta que ese agua muchas veces no se puede beber por la presencia de demasiado cloro o de productos químicos que, en vez de un bien para tu salud, son malísimos para la misma.

Y si a eso le añadimos el hecho de que cada dos por tres nos enteramos por las noticias de que en tal ciudad o en tal otra no pueden beber agua del grifo ni usarla porque está contaminada, o bien de gente que ha muerto por beberla… Cualquiera se arriesga.

El agua mineral, a ciencia cierta, no sabemos lo que lleva porque si, nos dicen qué es lo que tiene, pero no somos expertos para llegar a nuestras casas e investigar su composición, pero algo tendrá que tener ese agua (que si nos mintieran ya se habría dado alguien cuenta) para que sea beneficiosa para el organismo.