Bioetanol a partir de aguas residuales
Las aguas residuales cada vez cobran mayor atención por su capacidad de reutilización. Aquí hemos visto ejemplos de su aprovechamiento a través del tratamiento y reutilización posterior para riego o en la cisterna del sanitario. Un verdadero y nuevo “oro negro” que en los últimos años se ha utilizado para crear electricidad, fertilizantes, comida para peces y gasolina.

El microbio Q
Ahora, una empresa americana y otra israelí unieron sus esfuerzos y complementaron sus tecnologías para convertir las aguas residuales en etanol. El protagonista del hallazgo es el microbio Q, un organismo que descompone y convierte la materia procedente de las plantas en etanol de forma natural.
Con ello en vista, comenzaron a trabajar estas empresas. La israelí Applied Cleantech se dedica al reciclaje de residuos mientras que la norteamericana Qteros se especializa en etanol celuloso. Ahora, aplican sus tecnologías combinadas para convertir las aguas residuales en biocombustible de etanol.
El proceso se realiza en dos etapas y cada empresa es responsable de una de ellas. Hace seis años, un grupo de investigadores de la empresa israelí descubrió el potencial de las aguas residuales como fuente de celulosa alternativa y diseñaron un sistema para recuperar la celulosa de las plantas de tratamiento de dichas aguas. Mientras el flujo de agua llega al sistema, una serie de filtros separan los sólidos del agua. Unos tanques de suspensión filtran la arena del fango, y la mezcla resultante se seca y se prensa para formar una pasta. Esta pasta es la que se utiliza en el proceso como materia prima.
Ese material, que debe ser retirado a los vertederos, suele provocar numerosos gastos; ya que las empresas deben pagar para que se lo retire.
Puesto que esta materia prima tiene un coste negativo, va a hacer que todos los municipios ahorren dinero al mismo tiempo que generan energía a partir de algo de lo que hasta ese momento tenían que deshacerse, explica Jeff Hausthor, cofundador de Qteros y director de proyecto señor.
Pero esa es sólo la primera etapa del proceso. Una vez obtenida esta materia, Qteros la utiliza como alimento para sus organismos productores de etanol, el microbio Q, una bacteria que de forma natural se alimenta de material de plantas y fermenta la celulosa en etanol utilizando sus propias enzimas. Los investigadores descubrieron que el microbio Q producía de 120 a 135 galones de etanol por cada tonelada de mezcla de desechos, en comparación con los 100 galones de etanol por cada tonelada de materias primas convencionales, como el rastrojo de maíz.
Hemos alcanzado un punto en el que sabemos que a Q le gusta la Recelosa. Sabemos qué tratamiento previo hay que darle al material para que esté listo antes de que Q se lo coma, con cuchillo y tenedor, y nos sentimos a gusto con el nivel en el que estamos a nivel técnico, afirmó Hausthor.
En principio, las empresas otorgarían licencias de uso a plantas de tratamiento de aguas residuales y municipios.
Vía: Technology Review
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