Evitar el derroche de agua es una tarea que nos concierne a todos. Y a nuestro favor tenemos una numerosa y amplia tecnología. En el mercado encontraremos varios productos pensados para ayudarnos a disminuir nuestro consumo de agua.

Uno de los mayores consumos lo realizamos en la ducha, momento de relax y disfrute, durante el cual podemos llegar a derrochar más 150 litros de agua; sólo para asearnos. Demasiado, ¿verdad? Pues diversas maneras de reducir ese consumo, sea instalando perlizadores o reductores de caudal en el flexo de la ducha o bien, invirtiendo en un indicador luminoso en la barra de la ducha, que muestra mediante una serie de LED cuánta agua se ha consumido, una especie de nivel de agua vertical que sube y sube cada cinco litros consumidos.

show_me_shower

El invento, además, juega con la idea de la persuasión, porque mantiene las luces encendidas de modo que el siguiente usuario de la ducha pueda ver lo que gastó el anterior. Durante las pruebas, los investigadores comprobaron que se podían ahorrar hasta unos diez litros de agua por ducha; y también que en una pareja donde había eternas discusiones sobre quién gastaba más y pasaba más tiempo duchándose se demostró que la mujer gastaba la mitad de agua aunque empleaba el doble de tiempo.

Con este tipo de experiencias se pretende promover un comportamiento sostenible mediante la visualización del consumo real. Objetivo que se logró, pero también se observó durante las pruebas, que esas conductas ecológicas y responsables que lograban reducir el consumo de agua, no se mantuvieron una vez que se retiró la pantalla de las duchas.

Sin embargo, el proyecto demostró que ver en tiempo real las consecuencias de nuestros actos, (en este caso, el consumo de agua) resulta determinante para una conseguir una constante y sutil persuasión. Leer o conocer en números cuanto consumimos durante una ducha no es lo mismo que ver su representación mientras nos duchamos.

ducha_bano_senses_2_thumb

El prototipo también ha disparado algunos efectos colaterales interesantes. Una pareja utilizó el argumento de que uno de ellos siempre pasó más tiempo en la ducha y que en consecuencia utilizaba más agua. Después de instalar la pantalla, se enteraron de que la mujer utilizaba sólo la mitad de agua, a pesar de que pasaba más tiempo en la ducha. Este descubrimiento estimuló el hombre para reducir aún más su consumo de agua.

Fuente: Infosthetics



Artículos relacionados