Los botijos
Un botijo es un envase o recipiente de barro cocido, poroso, con un vientre ancho para darle capacidad y uno o varios orificios de entrada llamado boca, por el que se llena; y uno o varios de salida llamado pitón o pitorro por el que se bebe.
Antiguamente, los botijos eran uno de los utensilios que se utilizaba en los pueblos para beber agua ya que lo llenaban en las fuentes y el agua se mantenía fresquita sin necesidad de hacer nada. Eso sí, a mi gusto, o por lo que yo he podido probar de beber en botijo, es complicado hacerlo, más aún si queremos imitar a una persona que sepa, porque acabaremos mojándonos la ropa y a nosotros mismos.
La base de que el botijo conserve el agua siempre fresca está en que el agua se filtra por los poros del botijo y al contacto con el ambiente seco, ésta se evapora, produciendo un enfriamiento del agua que contiene el botijo.
Ahora bien, no todos los botijos consiguen esa funcionalidad; hay algunos que no lo logran, quizás por ser defectuosos, o por no ser esa su función sino más por mera decoración.
Así que, si queremos que nuestro agua (mineral o no) se conserve fresquita sin que tengamos que hacer uso de frigoríficos o cubitos, una buena opción son los botijos, una tradición que no se debería perder (antiguamente mucha gente iba con ellos a trabajar, gente como pastores, panaderos,…).
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