aguas-residuales

Continuando con la definición de los diferentes tipos de agua, hablaremos aquí sobre las aguas de desecho, las cuales pueden dividirse en dos grupos principales: 

  • las aguas grises, que provienen de la limpieza de vajilla, ropa y aseo personal, como las de la ducha, baños de inmersión, etc 
  • las aguas negras, son un tipo de agua que está contaminada con sustancias fecales y orina, procedentes de desechos orgánicos humanos o animales. También se les llama aguas servidas, aguas residuales, aguas fecales, o aguas cloacales. Residuales, pues han sido usadas y por tanto constituyen un residuo, algo que no sirve para el usuario directo; son negras por el color que habitualmente tienen, y cloacales porque son transportadas mediante cloacas. 

Cabe aclarar que algunos autores hacen una diferencia entre aguas negras y las residuales, pues entienden que las primeras sólo provendrían del uso doméstico y las segundas corresponderían a la mezcla de aguas domésticas e industriales. En todo caso, están constituidas por todas aquellas aguas que son conducidas por el alcantarillado e incluyen, a veces, las aguas de lluvia y las infiltraciones de agua del terreno.

Las características propias de cada una de estas aguas, demandan tratamientos diferenciales. A saber:

  • Las grises tienen, comúnmente, un alto contenido de productos químicos difíciles de degradar como los fosfatos y clorados. Sin embargo su reutilización consigue disminuir el gasto en agua potable, así como reducir el vertido de aguas residuales. Utilizadas adecuadamente, las aguas grises son una fuente de gran valor como abonos para la horticultura. Y que el mismo fósforo, potasio y nitrógeno que las convierte en una fuente de contaminación para lagos, ríos y aguas del terreno puede utilizarse de manera beneficiosa como excelentes nutrientes para el regado de plantas.
  • Las aguas negras, en cambio, no tienen tantos productos químicos y son apropiadas para obtener todo tipo de abonos y subproductos, como el agua reciclada. Una alternativa de tratamiento de las deposiciones humanas es la incorporación de un inodoro productor de compost. Este no consume agua, contribuye a nutrir el suelo y es práctico y limpio. A raíz de estas distinciones describiremos cada uno de los sistemas que permiten purificar las aguas residuales. 

riego

Reutilización y saneamiento

Los sistemas de reutilización de aguas grises pueden ahorrar entre un 30 y un 45 por ciento de agua potable. La reutilización del agua disminuye los costes de agua potable y aguas residuales, protege las reservas de agua subterránea y reduce la carga de las aguas residuales. Además, pueden incorporarse a cualquier edificio, y se estima que en cada hogar se pueden ahorrar unos 45 litros de agua potable y aguas residuales por persona y día. En hoteles o instalaciones deportivas, el ahorro puede llegar a 60 litros por persona y día.

Los tipos de saneamientos más utilizados la actualidad para el tratamiento de las aguas servidas son los de:

  • Flujo y descarga: El primero consiste en la evacuación domiciliaria de los desechos, sean aguas grises de lavatorios y piletas o aguas negras de los inodoros, a través de un flujo de agua. Posteriormente es tratada en plantas especiales antes de ser liberada al medioambiente. Este método permite destruir un nivel razonable de agentes patógenos, pero resulta inaccesible a muchas ciudades del Tercer Mundo, que no sólo no cuentan los recursos necesarios en cuanto a la inversión monetaria, sino que carecen de agua suficiente para el funcionamiento del sistema. Es importante mencionar que este sistema de flujo y descarga, contamina una gran cantidad de agua con una cantidad relativamente pequeña de heces humanas. El 90 por ciento de las aguas negras en los países más pobres, se descargan en ríos y mares sin tratamiento alguno. En América Latina este porcentaje se acrecienta al 98 por ciento, siendo el mayor causante de contaminación del agua. 
  • Caída y depósito: allí donde la población no puede acceder al modelo de flujo y descarga, la alternativa habitual es el sistema de caída y depósito que consiste en una letrina conectada a un pozo donde se deposita la excreta humana. Si bien esta tecnología disminuye la contaminación, no es adecuada en áreas urbanas dado que las cámaras de tratamiento ocupan espacio, producen olores y pueden debilitar los cimientos cercanos. 

 

Fuente: AutosufiCiencia



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