El agua, fuente de vida, también es la causa de un gran número de muertes innecesarias. En los lugares donde el agua potable no está disponible, las enfermedades relacionadas con el agua como el cólera causan diarrea, deshidratación, y miles de muertes cada día. Existen soluciones asequibles para tratar el agua, que por una u otra razón, lejos están de realidad factible. Aquí, un nuevo y fantástico video de GOOD sobre el agua potable.

A pesar de la sabida importancia del consumo de un agua segura, el 67 por ciento de la población mundial seguirá sin tener acceso al agua potable en 2030. Repasemos algunos números que se desprenden del III Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo:

  • Se prevé que en 2030 unos 5 mil millones de personas seguirán desprovistas de servicios básicos como el agua potable segura, saneamiento y producción de alimentos.
  • En el África Subsahariana, por citar sólo un ejemplo, 340 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura, y 500 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento adecuados.
  • El 80 por ciento de las enfermedades que castigan a los países en vía de desarrollo están relacionadas con el agua y causan la muerte prematura de unas 3 millones de personas. La diarrea, por ejemplo, mata cada día a unos 5 mil niños, uno cada 17 segundos.
  • El 10 por ciento de las enfermedades de todo el mundo se evitaría con sólo mejor el abastecimiento de agua, los servicios de saneamiento, la higiene y la gestión de los recursos hídricos.
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Incluso desde Google Earth puede observarse la situación actual en muchos lugares de África

En los últimos 50 años, las extracciones de agua dulce se han triplicado y la superficie de tierras de regadío se han duplicado debido al crecimiento demográfico. La demanda anual de agua dulce será de 64 mil millones de metros cúbicos. Según los datos recogidos en el informe:

  • la agricultura es el sector que más agua consume, un 70 por ciento del consumo total de agua,
  • los usos industriales representan un 20 por ciento y
  • y la dedicada a usos domésticos, un 10 por ciento.

Si no se mejora la productividad del agua destinada a usos agrícolas, es probable que su demanda a escala mundial aumente entre un 70 y un 90 por ciento en 2050. El aumento de la producción de alimentos, de biocombustibles, y en general de energía  también generarán un incremento del uso del agua.

En España, se advierte sobre el uso del agua para la irrigación de los campos agrícolas; pues este será cada vez más cuestionado por el cambio climático, que limitará la disponibilidad de agua. Sin embargo, España sólo reutiliza el 1,1 por ciento de las aguas procedentes del drenaje del agua en la agricultura y destina parte a la desalinización para su uso.

A pesar del incremento de las sequías en el país desde 1960, no se ha tomado conciencia aún de la importancia de una correcta gestión de estos recursos. La UNESCO denuncia que miles de propiedades españolas, sobre todo en Andalucía,

se han creado ilegalmente junto al mar generando una contaminación incontrolada de los recursos hídricos, la degradación de los ecosistemas, una escasa protección ante las inundaciones, la expansión urbana que aumenta las tensiones hídricas, y la sobreexplotación y agotamiento del agua subterránea.

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Destrucción a toda costa, el informe de Greenpeace que ilustra el avance irresponsable de la ciudad sobre el mar

La escasez de agua en algunas regiones áridas y semiáridas del planeta podría tener importantes repercusiones en las corrientes migratorias. Según las previsiones, el número de personas que podrían verse desplazadas a causa de esa escasez oscilaría entre 24 y 700 millones. Se estima que en 2020, entre 75 y 250 millones de africanos sufrirán las consecuencias del incremento de las presiones ejercidas sobre los recursos hídricos a causa de la creciente desertificación del continente y su explotación por parte de los países industrializados.

Un problema de gestión

Desde hace años que se trabaja para minimizar las pérdidas de agua, mejorar su gestión y reducir su demanda; y aunque muchos países ya han adoptado leyes para proteger sus recursos hídricos y administrarlos con prudencia, la UNESCO afirma que estas medidas todavía no han surtido efectos palpables porque, con frecuencia, se limitan exclusivamente al sector del agua, y las decisiones clave que le afectan se toman al margen del mismo.

Es imprescindible involucrar en ellas a responsables de muchos otros sectores como la agricultura, la energía, el comercio y la banca, porque ejercen una influencia decisiva en la gestión de los recursos hídricos, se explica en el informe.

Fuente: iAgua



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