Huella hídrica: números para pensar
¿De qué se trata? La huella hídrica es el volumen total de agua dulce que se usa para producir los bienes y servicios consumidos por una persona, empresa o país. Generalmente se la expresa en términos de volumen de agua utilizada por año. Para hallar este volumen, se tienen en cuenta algunas consideraciones:
- No todos los bienes consumidos en un país se producen en el mismo, por lo que sólo se observa el uso doméstico y el uso de agua procedente del extranjero. Además, la medida incluye tanto el agua superficial como la subterránea, sin olvidar el uso de la humedad del suelo para fines agrícolas.
- También se toma en cuenta al agua virtual que es aquella contenida en los productos. Se trata del agua utilizada para producir productos agrícolas o industriales.
Según estas mediciones, el volumen global de agua virtual del comercio internacional de productos es de 1.600 de Km³/año. Un 80 por ciento de estos flujos de agua virtual se vincula al comercio de productos agrícolas, mientras que el resto se relacionan con el comercio de productos industriales. Por ejemplo, para producir 1 kilo de:
- arroz requiere 3 mil litros de agua
- maíz requiere 900 litros de agua
- trigo requiere 1.350 litros de agua
- carne de vacuno requiere 16 mil litros de agua
- Una sola taza de café requiere de 140 litros de agua, mientras que la producción de 1 litro de leche requiere mil litros de agua.
Conociendo estos números, podemos buscar la forma de disminuir los niveles y así disminuir su impacto. Los expertos explican que a nivel global, se ahorra agua al exportar productos agrícolas de regiones con alta productividad de agua hacia regiones con baja productividad de agua. Hoy día, los países importadores necesitarían 1.600 Km³ de agua al año para producir domésticamente todos los productos agrícolas, pero los países exportadores lo hacen con sólo 1.200 Km³/año, lo que ahorra alrededor de unos 400 km³ de agua al año.

En cuanto a las personas en particular, el consumo de agua virtual por cada uno varía según el tipo de dieta alimenticia, desde 1 m³/día para una dieta de supervivencia, hasta 2,6 m³/día para una dieta vegetariana y más de 5 m³ para una dieta a base de carne como la de los Estados Unidos.
La huella hidrológica de España es una de las mayores del mundo, que bien podría reducirse con una gestión sostenible y unos hábitos de consumo ecológicos. Todo lo que producimos implica un gran consumo de agua, sólo una política concienciación amplia y educativa ayudará a hagamos un uso más sostenible de nuestro recurso hídrico, indispensable y escaso.
Fuente: iAgua
Fotos: La reserva y Maria MM, en Flickr
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