Acuíferos, recursos de vida subterránea
No sólo para las grandes empresas de agua embotellada, sino para cada uno de nosotros, los acuíferos cumplen una importante función en el futuro abastecimiento de agua dulce. Su aprovechamiento sostenible es relevante contra la falta de agua potable. La distribución equitativa y una explotación razonable es uno de los principales retos del siglo XXI.

Si bien en los últimos años, la discusión sobre los usos y aprovechamientos del agua subterránea ha ganado lugar en los medios, la utilización de estas las aguas se realiza en España desde hace miles de años. Las primeras evidencias de su uso datan de la Edad de Bronce, de las galerías de Gata y El Argar y el acueducto de Los Millares, en Almería.
Aunque los romanos dejaron numerosos testimonios de su ingeniería hidráulica, fueron los árabes quienes introdujeron en España el aprovechamiento del agua del subsuelo a gran escala. Hoy, según datos del Instituto Geológico y Minero de España, existen poco más de mil acuíferos, que ocupan casi la mitad de la superficie del país y proporcionan entre veinte y treinta mil millones de metros cúbicos anuales de agua, aunque la reserva es muchísimo mayor.
¿Qué es un acuífero? ¿Cuál es su importancia?
Se trata de formaciones geológicas subterráneas, que poseen una o más capas de roca u otros estratos porosos y permeables que permiten el flujo y la extracción del agua del subsuelo.

Aguas subterráneas
Alrededor de doce millones de españoles utilizan agua subterránea: Barcelona, Jaén, Alicante y Valencia son las provincias que más consumen. Grandes ciudades como Madrid, cuentan con acuíferos significativos que en algunos momentos han suministrado hasta en un 30 por ciento del agua de la ciudad. Muchos países prefieren estas aguas porque se encuentran menos expuestas a la contaminación y así, el tratamiento químico y bacteriológico de su potabilización es menos costoso.
Las agua de los acuíferos españoles son de buena calidad, pero la contaminación se esparce en ellas, por
- el incorrecto uso de los químicos agrícolas en los cultivos intensivos,
- el vertido de residuos urbanos e industriales y
- la inadecuada o inexistente gestión en los acuíferos costeros, que una vez contaminados con el agua salada del mar, son inservibles para el consumo humano.
Situación irresponsable y de suma gravedad, pues recuperar un acuífero contaminado es una tarea de gran complejidad técnica y de elevado coste.

Sobreexplotados
Al igual que muchos otros recursos, el agua no se salva de la sobreexplotación. Hay muchas razones que provocan el deterioro de los acuíferos, pero se destaca la excesiva demandada para usos agrícolas, urbanos e industriales. Prácticas como estas son insostenibles en el tiempo y sólo terminan con la absoluta sequía del acuífero.
Según el Libro Blanco del Agua en España
- más de un 20 por ciento de los acuíferos del Sureste, del litoral Mediterráneo y de La Mancha se están utilizando de una manera no sostenible.
Pero según datos del Instituto Geológico y Minero de España, en nuestro país no hay muchos acuíferos realmente sobreexplotados, aunque sí hay bastantes en el Levante y Sur, especialmente en las provincias de Murcia, Alicante y Almería.
Resulta extremadamente necesario que se establezcan normas que limiten el vertido incontrolado y la instalación de actividades peligrosas sin las debidas medidas de seguridad. La protección de las aguas subterráneas constituye un objetivo básico de la Unión Europea, es objetivo de la Directiva lograr la sostenibilidad de los usos de agua, por lo que se busca proteger las aguas subterráneas para el suministro destinado al consumo humano.
No hay excusas ante la desaparición o la disminución de la calidad y cantidad del agua de los acuíferos; mucho menos si tenemos en cuenta que en España más de las tres cuartas partes del agua consumida se emplea para el regadío, y que la agricultura más rentable es la de España seca. Descuidar un recurso cuya escasez sólo apareja enfermedades y muerte, es, cuanto menos, una política de tontos.
Fuente: Consumer Eroski
Fotos: Ruta Fulgurante, ChesterCardio, en Flickr. Gráfico: ATSDR
Artículos relacionados
Comments are closed.