villavicencio

Si nuestro recorrido lo comenzamos en Mendoza, Argentina, vamos rumbo a la Ruta 52 nos lleva al valle de Villavicencio en la precordillera, donde se extrae el agua mineral Villavicencio.
El lugar es muy conocido también por sus aguas termales. En 1903 se forma la “Unión Villavicencio” para embotellar aguas minerales y venderlas, primeramente se hacía, en las farmacias como aguas curativas. Nace a 3200 m. sobre el nivel del mar y a 2 km. bajo la superficie de la tierra, así tiene contacto con diversos minerales. La captación del agua está cerca del hotel y de ahí es llevada por cañerías hasta la planta embotelladora.
Esta agua es de manantial finamente gasificada, una de las presentaciones es en botellas de 500 cc. y 1 ½ lt.
Las aguas gasificadas tienen 8 mg/l, Villavicencio tiene 5,5mg/l, evitando así esa sensación que nos dejan otras aguas gasificadas, pero igual vemos miles de burbujitas, tiene los minerales naturales necesarios para una buena dieta, extraídos naturalmente de la propia montaña.
Desde el 2003 al 2006 firmaron un contrato con la Asociación de Fútbol Argentino A.F.A, para que en exclusividad sea el agua tomada por la selección argentina.
Tiene 100 años de existencia, es la principal de Argentina, actualmente pertenece al grupo francés Danone, que adquirió también la 72 mil hectáreas donde se encuentran las vertiente en la cordillera. Cuando cumplió sus 100 años lo festejaron con dos megafestivales, donde concurrieron 45.000 personas.
Se venden 120 millones de litros por año, debido a la gran demanda, el grupo Danone, va a invertir 20 millones de dólares para ampliar su planta y así aumentar la producción, al mismo tiempo emplear más obreros.



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