¿Das por sentado que basta con abrir un grifo para tener agua limpia y segura para beber, cocinar o lavar, cierto?.

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Pues sí, la comodidad de contar con agua potable al alcance de nuestra mano, nos aleja de una realidad preocupante. Científicos y ecologistas advierten sobre la cuestión política y ambiental más importante del siglo XXI: la preocupante privatización creciente del suministro de agua dulce, cuyas reservas mundiales disminuyen en forma alarmante. Una problemática que incluye a la política, la contaminación, los derechos humanos, y la aparición de un cártel dominante mundial de agua.

No somos concientes de la importancia de nuestro aporte. No nos hacemos responsables ante el derroche y el mal uso, sin darnos cuenta que cada gota cuenta. El director de la Oficina de Naciones Unidas de apoyo al Decenio Internacional para la Acción Agua, fuente de vida, Carlos Fernández-Jáuregui, denunció la realidad de miles de personas alrededor del globo:

  • 1.200 millones de personas no tienen acceso al agua potable
  • 2.600 millones no acceden a saneamiento seguro, de las cuales 100 millones se encuentran en Europa.
  • Cada tres segundos muere un niño por falta de higiene y problemas relacionados con el agua.
  • Será necesario invertir 5.000 millones de dólares para paliar la mortalidad provocada por problemas de acceso al agua, según números de Naciones Unidas
  • Cerca del 80 por ciento de las enfermedades en el mundo en desarrollo son relacionadas con el agua. Muchas se deben al pobre mantenimiento de las excreciones humanas.
  • Chipre, Bulgaria, Bélgica, España, Malta, FYR Macedonia, Italia, el Reino Unido, y Alemania se consideran con estrés de agua.
  • Más del 80 por ciento de la zona original de la planicie de inundación a lo largo del Danubio y sus afluentes se han perdido como resultado de represas, contaminación, y cambio climático.
  • La mayoría de los ríos más importantes tienen el cause seco durante parte del año, antes de alcanzar el océano.

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Los indicadores de aguas están cayendo en cada continente, la tierra cultivable se está volviendo salobre; las fuentes de aguas subterráneas están siendo contaminadas; y el urbanismo está aumentando la demanda de agua más rápido de lo que muchos sistemas pueden suministrar. Es un hecho, pero más allá de estos datos, algunos expertos consideran que no es un problema de escasez, sino de administración:

En el mundo no existe un problema de escasez de agua, sino de infraestructuras adecuadas. El agua ha pasado de ser una fuente de vida a convertirse en muchos casos en un instrumento político para obtener votos; explicó Fernández-Jáuregui.

De escasez o suministro, el agua es un problema que genera muchos más. Nuestra vida está articulada en torno a ella. La agricultura es responsable del 70 por ciento del consumo humano de agua dulce, la cual necesita mucha más agua para alimentar a las crecientes poblaciones. Invenciones como la irrigación por goteo permiten una mayor producción de alimentos con menos agua; la agricultura de precisión, la recolección e irrigación de agua de lluvia, la gestión de las líneas divisorias de aguas, la introducción selectiva de la valoración de las aguas, y la replicación de proyectos de escala comunitaria son iniciativas exitosas y aplicables.

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Además, los avances en la desalinización, como la presurización del agua de mar para producir chorros de vapor, la filtración por medio de nanotubos de carbono, y la ósmosis inversa, son útiles y necesarios. La agricultura marina en las líneas costeras desérticas reduciría la demanda de agua dulce de la agricultura.

Un plan amplio y general debería incluir inversiones en servicios sanitarios, reforestación, almacenamiento de agua, y el tratamiento de los afluentes industriales en esquemas de agua multipropósito; además de la construcción de diques ecoamistosos y tuberías.

Si el mundo pudiera cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio sobre el agua, los beneficios económicos totales serían de 38 millardos de dólares al año, mucho mayores que los costos.

A menos que se generen cambios tecnológicos y políticos importantes, los conflictos futuros sobre las concesiones entre los usos para agricultura, el urbanismo y la ecología del agua son inevitables.


Suma, cada gota cuenta.

 

Fotos:  Juanjo Martinez, Ziga-Zaga, Tito_lol, todos en Flickr



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