Proponen Escuelas del Agua para educar sobre consumo responsable

Las regiones del planeta que históricamente han tenido problemas de escasez de agua enfrentan los peores pronósticos ante el cambio climático. Las épocas de sequía se hacen más largas, las lluvias o las nieves más insuficientes y el uso irracional del recurso no se detiene. Los especialistas proponen establecer Escuelas del Agua, donde personal especializado se sume a directores de colegios y profesores, para promover cambios en el consumo, educar a la población y guiar a los empresarios hacia un uso responsable del agua.

La provincia de Mendoza, en Argentina, es una de las tantas regiones de la Tierra que enfrenta grandes periodos de sequía. El calentamiento global, el derretimiento de los glaciares y las modificaciones que se producen en el clima, han determinado que el agua figure como prioridad a nivel mundial en un futuro cercano. Según las previsiones de los expertos, el mundo podría sufrir una carencia en la distribución del servicio en 2030.

En muchos lugares, eso ya ocurre. Numerosas ciudades establecen estrictas ordenanzas para evitar el derroche cuando el agua escasea: se prohíbe lavar el auto, limpiar veredas y hasta el riego de jardines con agua potable. Se trata de medidas de emergencia que establecen un uso prioritario de un recurso indispensable para la vida y la salud de la población. Sin embargo, no deberíamos llegar a la escasez para cuidar un algo tan preciado como el agua.

La provincia de Mendoza depende de los deshielos para obtener agua para consumo humano y para el riego agrícola. Por eso, los especialistas de la región, aconsejan formar una cultura del agua basada en el uso responsable y solidario. Para lograrlo, deben modificarse costumbres arraigadas tanto en el consumo hogareño como entre los productores, que continúan con técnicas de riego irracional.

El Departamento General de Irrigación propone crear una Escuela de Capacitación del Agua, de la que participan profesionales y personal especializado junto a los inspectores de cauces y los tomeros, a quienes se los capacita sobre el funcionamiento de la red hídrica, el recorrido del agua y cómo llega a las fincas. La capacitación también se extenderá hacia la sociedad, en lo referido a la higiene, seguridad, normas legales y cursos on line, con la participación de más de 3 mil personas entre directores de escuela y profesores, para que trasladen esos conocimientos a los establecimientos educacionales.

Se trata de una iniciativa que debería adoptarse en todas las escuelas; cuidar y valorar un recurso que es la diferencia entre la vida y la muerte, entre un ambiente saludable y distintos problemas de salud es un deber de todos.