No hay una manera de optimizar los beneficios de las aguas minerales, sino que hay muchas formas distintas de utilizarla, según las características del líquido y las de nuestro organismo. Sea mediante aplicaciones externas, frías, templadas o calientes; o a través de la ingesta, utilizar estos tipos de agua puede ser muy provechoso para nuestra salud.

Muchos expertos recomiendan las cualidades de las aguas de balnearios para tratar, en forma complementaria, afecciones como el reumatismo crónico, incluida la gota, las neurosis, los trastornos metabólicos, gastrointestinales, respiratorios y glandulares, enfermedades cardiovasculares y algunas de la piel, como el eccema crónico y la psoriasis.

En España, la mayoría de las comunidades autónomas cuentan con diferentes instalaciones de aguas termales. Un balneario es un conjunto de instalaciones sanitarias, próximas al manantial, en donde se lleva a cabo la aplicación de las aguas minero-medicinales. Veamos algunos de sus tratamientos más conocidos:

  • Aerosol: inhalación de agua minero-medicinal, mediante partículas de vapor finísimas.
  • Inhalaciones: inhalación de vapor y agua termal (vías respiratorias bajas).
  • Pulverizaciones: inhalación de vapor y agua termal (vía respiratorias altas).
  • Nebulizaciones: Inhalaciones de gota gruesa.
  • Baño: inmersión en el agua durante un tiempo y temperatura determinados.
  • Baño de burbujas: inmersión en una bañera a la que se añade aire a presión.
  • Baño de hidromasaje: se añade agua a presión para dar movimiento al agua minero-medicinal y lograr que actúe como masaje.
  • Chorro a presión: aplicación del agua de forma manual, con más o menos presión y continuidad.
  • Cura hidropínica: ingestión oral del agua, a tiempo y ritmo determinados por el médico.
  • Ducha escocesa: aplicación del agua alternando la temperatura caliente y fría.
  • Ducha Vichy: masaje combinado en seco y bajo agua.
  • Estufa de vapor: sala de vapor húmedo.
  • Lodos: barros de tierra con agua minero-medicinal.
  • Parafangos: mezcla de fangos o lodos con parafina para aplicaciones en una o varias partes del cuerpo.
  • Maniluvios: baño de las manos y parte de los brazos.
  • Pediluvios: baño de los pies y parte de las piernas.


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