Agua limpia y sana: ¿Cómo se potabiliza?
El agua es un elemento vital para nuestra existencia, pero también es un agente trasmisor de muchas y graves enfermedades, de allí la importancia de consumir agua de buena calidad. ¿Qué quiere decir esto? ¿Cómo determinamos la potabilidad del agua? Hay parámetros generales para comprobar su pureza y seguridad. Veámoslos.
La calidad del agua potable debe asegurar un suministro de agua limpia y saludable para el consumo humano, que proteja la salud de quienes la consuman. Se deben respetar niveles de toxicidad científicamente aceptables, tanto para los humanos como para los organismos acuáticos.
Pero, ¿Cómo prevenimos que las fuentes de agua superficial se contaminen? En lugares donde el agua potable proviene de una cuenca hidrográfica, ésta debe encontrarse libre de desechos de origen humano y animal. No debe haber letrinas, fosas sépticas ni animales en la vertiente que constituye la fuente de abastecimiento de agua potable. Las principales fuentes de contaminación:
- Contaminantes domésticos: aguas residuales.
- Contaminantes industriales: descargas directas de desechos.
- Agricultura y ganadería: contaminación fecal arrastrada por el agua de las lluvias.
- Inundaciones: pueden introducir aguas residuales, basura y desechos agropecuarios en el suministro de agua.
Otra fuente de agua potable es el agua subterránea, que se extrae –principalmente- a través de pozos. Éstos deben permanecer correctamente cubiertos, de lo contrario, ponen en riesgo la calidad del agua que contienen. Sus principales contaminantes:
- Sistemas sépticos: por sobrecarga del sistema y mal funcionamiento.
- Desechos industriales: si se realiza una evacuación indebida de desechos.
- Vertederos sanitarios: si existe filtración de líquidos desde sistemas mal construidos.
¿Cuál es la importancia de evitar la contaminación microbiana del agua potable? Pues es muy simple de comprender: el 80 por ciento de las enfermedades y más de un tercio de las defunciones en los países en desarrollo son causadas por el consumo de agua contaminada. La población en mayor riesgo son los lactantes y los niños pequeños, las personas que están debilitadas o aquellas que viven en condiciones insalubres y los ancianos.
Uno de los métodos más simples y utilizados para potabilizar el agua es la cloración. ¿Qué beneficios y riesgos tiene? El uso de cloro para tratar el agua produce la formación de subproductos químicos, algunos de los cuales son potencialmente peligrosos. Sin embargo, los riesgos de estos subproductos son muy reducidos, en comparación con los riesgos asociados a la desinfección inadecuada.
Vía | Naciones Unidas
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