El drama humano de las grandes presas en América Latina
Cuando hablamos de desarrollo solemos apelar a la mejora sostenida de una situación. Pensamos en la mejoría de nuestra calidad de vida, del bienestar de una población o en el óptimo aprovechamiento de sus capacidades económicas. Pero a veces, esa evolución implica el mal uso de los bienes naturales de los que disponemos. Ese es el principal argumento contra las grandes represas.
Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente ha presentado el informe Grandes Represas en América, ¿Peor el remedio que la enfermedad?, en el que se analiza la problemática de las grandes represas desde la perspectiva del derecho internacional ambiental y de los derechos humanos.
Entre los principales impactos ambientales que causan las grandes represas, el informa menciona el empeoramiento de la calidad y salubridad de las aguas, la degradación de los ecosistemas acuáticos, los impactos a la biodiversidad y los efectos sísmicos que las grandes presas pueden producir por la alta presión del agua del embase. Según explica el informe, esto puede lubricar las fallas tectónicas y reducir el rozamiento.
No sólo eso, ya que el trabajo realizado por esta organización incluye las violaciones al derecho internacional ambiental y a los derechos humanos. Entre ellos, se mencionan las afectaciones a la salud, pérdida de fuentes de alimentación, desplazamientos forzados, la falta de evaluaciones de impacto ambiental y social.
El estudio se realizó en cinco presas ubicadas en distintas regiones de América Latina, incluyendo Yacyretá, entre Argentina y Paraguay; Río Madeira, entre Bolivia y Brasil; Baba, en Ecuador; Chan-75 en Panamá y La Parota, en México. El documento describe cómo al autorizar e implementar estos proyectos, los Estados y actores involucrados constantemente están causando impactos graves al ambiente, como la ya mencionada destrucción de ecosistemas estratégicos; y la falta de participación pública y acceso a la información.
No obstante, la AIDA considera que esta situación en la que se desconocen las normas internacionales que protegen los derechos humanos y los del ambiente no es una consecuencia inevitable del desarrollo energético de una región y que un Estado que promueva el desarrollo sustentable evitará estas situaciones.
Finalmente, la organización concluye que las grandes represas no son, necesariamente, la única opción para atender la demanda energética, pues existen otras alternativas para la producción de energía de forma más económica y limpia. Las opciones son múltiples e incluyen también la creación de incentivos para el uso eficiente de la energía en los hogares y el sector empresarial, así como el uso de energías renovables como energía solar, eólica, geotérmica e incluso pequeñas hidroeléctricas.
El video de la televisión francesa incluye imágenes del realizador Pawel Wiechetek; que estrenó un documental sobre el tema el 4 de Julio 2008 en Zaragoza, España
Si te interesa leer el informe completo Grandes Represas en América: ¿Peor el Remedio que la Enfermedad?, puedes descargarlo aquí. (4.52 MB)
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