Finalizando el año pasado, el grupo de investigación en Salud Pública y Ecotoxicología ToxAmb dio a conocer los resultados de un trabajo, entre los que llamaba la atención la presencia de medicamentos en los ríos más importantes de la Comunidad de Madrid. ¿Es apta esta agua para el consumo humano? ¿Qué encontraron los científicos y qué dicen los expertos?

No es el primer trabajo que informa de este tipo de hallazgo. El relevamiento llevado a cabo por el grupo de investigación ToxAmb de la Universidad Rey Juan Carlos comprobó la presencia de 55 medicamentos y 3 metabolitos de los principales grupos terapéuticos en los ríos más importantes de Madrid y en el agua potable de las principales zonas de abastecimiento de la región.

Según las muestras analizadas, la mayor cantidad de estas sustancias se encontraron en concentraciones muy bajas, con la excepción de 13 medicamentos cuyas concentraciones superaron la media de 1µg/L. En dichas cantidades se encontraron drogas como el ibuprofeno, bezafibrato, diclofenaco, metronidazol, atenolol, cafeína, y paraxentina.

Los expertos informaron que se han encontrado en mayores cantidades en la comunidad de Madrid, medicamentos cardiovasculares, analgésicos y broncodilatores. En cuanto al agua potable, fue analizada en las principales zonas de abastecimiento de toda la Comunidad y se encontró un número reducido de medicamentos.

No obstante este tipo de estudios, existe muy poca información sobre los posibles efectos de estas toxinas en la salud pública. Se les denomina “contaminantes emergentes” y hoy día no poseemos ninguna legislación que regule los niveles máximos de estas sustancias en el agua. Si bien se han realizados numerosos estudios que dan claras muestras de su presencia en los ríos europeos, las depuradoras de aguas no tienen la tecnología necesaria para eliminarlas.

Tampoco conocemos el efecto que la exposición prolongada a estas dosis podría tener sobre los organismos acuáticos. Por ello, este grupo de investigación realiza estudios ecotoxicológicos en embriones de pez cebra. Y si bien algunos expertos aseguran que las bajas concentraciones de los fármacos y metabolitos en el agua no representar ningún problema para la salud pública, existe cierta preocupación por la posibilidad de que estos medicamentos interactúen junto a otros contaminantes, y produzcan un efecto sinérgico en lo que se denomina “toxicidad de mezclas”.

Fuente: iAgua



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