No hay dudas de que el principal problema que tienen las empresas de agua embotellada, es, precisamente, el plástico que utilizan para los envases. Y es que el PET con el que se fabrican es uno de los elementos más contaminantes y su reutilización uno de los desafíos más importantes. No obstante, existen algunas empresas que se han comprometido y comercializan su agua en botellas completamente biodegradable. Desde hace algunos años, la marca británica de agua mineral Belu fabrica este tipo de botellas a partir del maíz, el que se descompone completamente en 12 semanas, y se puede reciclar para obtener abono casero.

¿Sabías que las botellas de plástico tardan entre cien y mil años en degradarse? Lo mismo ocurre con las botellas de vidrio, aun más persistentes y cuya conservación puede ser superior a los cuatro mil años. Es por ello que la existencia de estas botellas biodegradables es un aporte importante para el sector; un ejemplo que deberían seguir las demás empresas.

La firma Belu está constituida por empresas y personalidades británicas interesadas en la protección del medio ambiente, que surgió como una propuesta al llamado que realizó la ONU para que el sector empresarial se comprometiera con el medioambiente. Pero además de haber logrado esta botella ecológica, la firma destina el 100 por ciento de sus beneficios netos a la organización Water Aid, dedicada a lograr un mayor y mejor suministro de agua potable en la India y África.

Otra empresa ha dedicado sus esfuerzos a fabricar un envase biodegradable. Se trata de la firma norteamericana Biota Spring Water, la primera en fabricar botellas con estas características. Ambas utilizan el polylactide, una sustancia que se origina en el siguiente proceso: al cereal se le extrae el almidón y se separan los azúcares naturales mediante un proceso de fermentación y polimerización. El producto resultante es el polylactide, y con él se fabrican los envases ecológicos que se descomponen gracias a la luz solar, los microorganismos y la humedad.

No obstante, y a pesar del esfuerzo realizado por estas compañías, organizaciones medioambientales como la ONG Amigos de la Tierra o el Earth Policy Institute de Estados Unidos insisten en que el consumo de agua mineral es 10 mil veces más perjudicial para el medio ambiente que el de agua canalizada, lo que se debe a la contaminación generada por proceso de extracción, embotellado y transporte.



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